Entonces vivo de tus ojos, que hace poco que he descubierto que son marrones, te acercas y me dices lo que hace tiempo quería oír, y no sé reaccionar.
Yo fingía no quererte, ¿Y ahora qué? ¿Finjo no fingir no quererte? Nunca lo había hecho, y ahora me lo pides.
No hay comentarios:
Publicar un comentario