Estamos acostados en lo más alto, viendo las estrellas.
Que junto a él, forman lo más bonito que yo haya visto jamás. Entonces me mira, me sonríe, y me vuelve a tocar. Y siento mariposas a lo largo y ancho de mi cuerpo. Le beso, besa. Es tan cálido. Es tan guapo. Es tan poco real, que ni me lo creo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario